Me robaste la sonrisa.
Sin identidad...
¿quien te culpa?
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....... should I stay or should I go.



(LIVING COLOUR, La Trastienda, 14/11/2009)

Queridisimo blog, quería contarte que hoy me voy a ver a los living co.



Ah, y estoy leyendo Patas Arriba, asi que muy probablemente me dedique a citar a Galeano más seguido por acá.




Te dejo, hasta la próxima entrada.
(no son de los mas lindos... lo sé)
Made the scene,
week to week,
day to day,
hour to hour.
-BRAKE-

ϟ
Volví al mundo, al mundo ficcional de la ‘intérnate’, vale aclarar.

Desconexión momentánea del mundo cibernético -maldito mundo cibernético, que más que conectarnos, nos desconecta, ¿no?-

¿Mi vida? Pfff, mi vida... eeeh. Siempre lo mismo, estoy bastante harta de idas y vueltas con el mismo espectáculo.


Igualmente, me pongo a pensar -che, recien ahora empieza todo- ahí surge la pavura y queda todo estático, un eterno stop.


Tantas ganas al cambio y tan poco coraje para hacerlo. Bah, quiero decir que... no se lo que pasará después. No me parece tan anormal temblar las carnes a lo incierto pero... hay Maita, Maita.




Que estén sonriendo.
Salir, hacer, poner al día, no eran cosas que ayudaran a dormirse. Poner al día, vaya expresión. Hacer. Hacer algo, hacer el bien, hacer pis, hacer tiempo, la acción en todas sus barajas.
Pero detrás de toda acción había una protesta, porque todo hacer significaba salir de, para llegar a, o mover algo para que estuviera aqui y no allí, o entrar en esa casa en vez de no entrar a la de al lado, es decir, que en todo acto estaba la admisión de una carencia, de algo no hecho todavía y que era posible hacer, la protesta tácita frente a la continua evidencia de la falta de la merma, de la parvedad del presente.
Creer que la acción podría calmar la parvedad del presente. Creer que la acción podría calmar, o que la suma de las acciones podría realmente equivaler a una vida digna de este nombre, era una ilusión de moralista.

Disponerme a hacer, hacer. Algo que no me sale muy bien.